Todos los colores de la vida. Dios en el corazón.

UN CAFÉ CON DIOS

Un momento: ¿en Milán ya es Adviento?

En 2026, el Adviento empieza el domingo 15 de noviembre en el rito ambrosiano y el domingo 29 de noviembre en el rito romano. El primero cuenta seis domingos antes de Navidad y el segundo, cuatro. En los dos, Navidad es el 25 de diciembre.

Fachada de la catedral de Milán

Una amiga de Milán te escribe: «Aquí empieza el Adviento el domingo». Tú tienes marcado el 29 de noviembre y le mandas una captura de tu calendario. Ella te responde con el de su parroquia: 15 de noviembre. Antes de que alguna se ponga a buscar en qué calendario hay un error, una buena noticia: podéis quedaros con las dos capturas.

¿Por qué empieza antes el Adviento en Milán?

El calendario ambrosiano, que siguen Milán y muchas parroquias de su archidiócesis, conserva seis domingos de preparación para la Navidad. El primero es el domingo siguiente a la fiesta de san Martín, que se celebra el 11 de noviembre. En 2026 el día 11 cae en miércoles, así que el domingo siguiente es el 15.

El calendario romano, que sigue la mayoría de las parroquias católicas en Italia, tiene cuatro domingos de Adviento. En 2026 son el 29 de noviembre y el 6, el 13 y el 20 de diciembre. Esos mismos domingos forman parte del Adviento ambrosiano, que incluye también el 15 y el 22 de noviembre. Así que el día 29 tu amiga puede estar en el tercer domingo mientras tú estás en el primero.

Cuando hablamos de dos ritos, hablamos de dos tradiciones litúrgicas de la Iglesia católica. El calendario es uno de los lugares en los que más rápido se nota la diferencia. Según el rito, en misa se pueden escuchar lecturas distintas un mismo día. La tradición ambrosiana dedica seis domingos a la espera; la romana la organiza en cuatro. Contar domingos ayuda más que contar un número fijo de días hacia atrás desde Navidad: la distancia entre un domingo y el 25 de diciembre cambia de un año a otro.

¿Qué calendario sigue tu parroquia?

Si en noviembre vas a misa a una parroquia que no conoces, lo más fácil es mirar su hoja del domingo o su página web. En lugares donde conviven las dos tradiciones, pregunta en la iglesia a la que piensas ir. Estar en la zona de Milán puede ser una pista; el calendario de la parroquia te da la respuesta que necesitas.

Puedes hacer una prueba con la amiga de la captura. El domingo 29 de noviembre, mandaos la primera línea de la hoja parroquial. Puede que en la suya diga «III Domingo de Adviento» y en la tuya, «I Domingo de Adviento». Es una de esas diferencias que se entienden mejor en una conversación que en una tabla. También podéis contaros qué os quedó del Evangelio de ese día. Se acerca la misma fiesta y cada una puede fijarse en algo distinto por el camino.

Si buscas algo que puedas seguir desde casa, la archidiócesis de Milán ofrece en 2026 su serie Kaire de Adviento: un breve momento de oración diaria con el arzobispo, del 15 de noviembre al 23 de diciembre. Se puede seguir en los canales diocesanos en internet. La primera semana gira en torno a san Francisco de Asís, en el año en que se cumplen ochocientos años de su muerte. Para quien siga la propuesta milanesa, la primera oración llega cuando en otros lugares el Adviento todavía no ha empezado.

¿Y el calendario con ventanitas?

El que abres el 1 de diciembre, con cuidado de que no se caiga el chocolate de la segunda ventanita, sigue otra costumbre: contar los días de diciembre hasta Navidad. El Adviento litúrgico, en cambio, empieza un domingo. En 2026, cuando abras la primera ventanita, ya habrá comenzado en los dos ritos. Puedes dejar el calendario en la cocina y mirar la hoja parroquial para saber en qué domingo estás. Cada uno sirve para una cosa.

Los calendarios suelen tener veinticuatro ventanitas, del 1 de diciembre a Nochebuena. Los domingos del calendario litúrgico pueden caer también en noviembre. Así que, si abrís uno en casa con los niños, podéis seguir haciéndolo como siempre y contarles por qué en la iglesia ya se ha encendido la primera vela.

Incluso si nunca has contado estos domingos, saber cuándo empiezan puede ser una invitación a parar un momento. En la tradición cristiana, el Adviento prepara para celebrar el nacimiento de Jesús y mantiene viva la espera de su regreso. Es más que una cuenta atrás para una fiesta que ya tienes organizada: las lecturas invitan a estar atentos a quien viene a nuestro encuentro y a lo que podemos hacer para acogerlo.

¿Por dónde empezar? Puedes leer el Evangelio del domingo antes de salir de casa o reservar una hora para visitar a esa persona a la que siempre le dices que ya pasarás. O, la próxima vez que te escriba tu amiga de Milán, pregúntale cómo empieza el Adviento en su casa. Quizá te cuente una costumbre que su familia mantiene desde hace años. Y la conversación, que empezó para comprobar quién tenía razón, puede acabar dándoos ganas de esperar juntas la Navidad.

FUENTES Y LECTURAS

Créditos fotográficos

¿OTRA HISTORIA?