Todos los colores de la vida. Dios en el corazón.

¡HABLEMOS DE BELLEZA!

ESTE PANETTONE NO SE COME: ¡TIENE 24 SORPRESAS DE BELLEZA!

Maybelline New York juega con los dulces navideños en Il Dolce Far Makeup: un calendario de Adviento y cofres para elegir pensando en quien los abrirá.

Calendario Maybelline Il Dolce Far Makeup en una caja roja inspirada en el panettone.

Si al verlo has pensado en panettone, has seguido exactamente la pista correcta. La forma recuerda esas cajas que en diciembre empiezan a aparecer sobre las mesas y bajo los árboles. Dentro, sin embargo, la sorpresa toma otro camino: máscaras, productos de rostro y pequeños compañeros de maquillaje. Nadie discutirá por quién se queda la porción sin fruta confitada.

Il Dolce Far Makeup es la propuesta navideña de Maybelline New York. Su referencia a los dulces italianos da al maquillaje un aire de regalo alegre, fácil de imaginar junto a una tarjeta escrita a mano. El calendario de Adviento atrae enseguida la mirada, pero la colección también incluye cofres de distintos tamaños y contenidos.

El panettone con ventanitas

El calendario guarda 24 sorpresas entre maquillaje y accesorios. La caja se inspira en el dulce festivo, con decoración navideña y el nombre de la colección. En el surtido italiano de dm figura a 54 euros: una referencia para situar el regalo, diferente de los cofres con menos productos de la misma propuesta.

Parte de su placer está en el gesto. Eliges un lugar, lo colocas, abres una ventanita cada día. Si te gustan los cosméticos, puede convertirse en una pequeña cita con algo que mirar, probar y colocar en el neceser. Si se lo regalas a alguien con quien hablas a menudo, incluso puede nacer el mensaje diario: «Mira lo que he encontrado hoy».

Naturalmente, no todas vivimos igual las sorpresas. Hay quien adora descubrir colores y texturas y quien solo quiere la máscara que usa desde hace años. Antes de escoger un calendario, puede ser bonito preguntarse a cuál de las dos se parece la persona que lo recibirá. Eso también es prestar atención.

Si prefieres un regalo más pequeño

Los cofres Il Dolce Far Makeup se organizan en tres líneas. Single Product gira alrededor de un solo artículo, entre ellos Cancella Età, Lifter Gel y Sky High. Core reúne dos productos y un estuche; Premium propone tres, también con estuche. La novedad está en las combinaciones y la presentación navideña de productos que ya forman parte de la gama.

Entre las parejas Core están Sky High y mini Tattoo Liner, o Lash Sensational Body con el mismo minilápiz. Una propuesta Premium combina Sky High, SuperStay Matte Ink en Pioneer y mini Tattoo Liner; la otra incluye Lash Sensational Body, Superlock Brow Glue y mini Tattoo Liner Gel Pencil.

Para quien disfruta sobre todo maquillándose los ojos, máscara y lápiz pueden resultar más acertados que una caja llena de categorías distintas. Para quien se divierte cambiando, el calendario ofrece el placer del descubrimiento. Ambas ideas conviven porque no todas buscamos lo mismo ante el espejo.

Un regalo de belleza empieza con una pequeña observación

Antes de elegir, recuerda la última vez que viste prepararse a tu amiga, tu hermana o tu madre. ¿Estaba la máscara sobre el estante? ¿El lápiz casi terminado? ¿El labial siempre del mismo color? Algunas preferencias se ven sin convertir el regalo en un interrogatorio.

Una conversación normal también puede dar una pista. «Me gusta tu maquillaje» suele abrir una charla más útil que diez listas de regalos perfectos. Quizá descubras que le encanta cierto efecto en las pestañas, prefiere algo fácil de difuminar o detesta los estuches demasiado pequeños. Detalles concretos que ayudan a escoger mejor.

Si compras para ti, puedes ser igual de sincera. ¿Te entusiasma abrir ventanitas o te atraen sobre todo la caja y el ambiente navideño? No existe una respuesta que haya que acertar. Saber qué te gusta ayuda a disfrutar de la compra, sea el calendario entero o un solo producto que deseabas de verdad.

El estuche también tiene vida en enero

Un cofre con estuche sigue siendo útil cuando el árbol ya ha regresado a su caja. Puedes dedicarlo a los productos de la mañana, a objetos pequeños del bolso o al neceser del fin de semana. Si ya tienes uno que adoras, no necesitas sustituirlo: el nuevo puede encargarse de otra cosa.

Para un regalo personal hay un añadido que no exige comprar nada más. Una tarjeta con una invitación: un café antes de las fiestas, una tarde para prepararse con calma, aquella cena que aplazáis desde septiembre. El cofre sigue siendo un regalo de belleza, pero a su alrededor puede nacer algo compartido.

Cuando llegue el momento de envolverlo, deja respirar la forma. Un lazo y una tarjeta pueden bastar, sobre todo si has escogido el calendario que parece un panettone. La sorpresa empieza cuando quien lo recibe intenta descubrir qué está a punto de abrir.

El panettone de verdad puede llegar después. Con fruta confitada, sin ella, ese que alguien siempre corta antes de tiempo. Entre medias, una ventanita de belleza sobre la mesa y una conversación que toma el camino largo. En diciembre podemos reservarnos unos minutos así.

FUENTES Y LECTURAS

Créditos fotográficos

¿OTRA HISTORIA?