¿CÓMO SE LE PONE UN GPS A UN CIERVO SIN CAPTURARLO?
Un ciervo se acerca al cebo y activa el dispositivo que le coloca un collar GPS. También se probó otro sistema con un zorro en condiciones controladas.

El ciervo mete la cabeza por una abertura para alcanzar la comida. Cuando retrocede, lleva un collar GPS al cuello. Poco después vuelve a curiosear en el mismo sitio. La escena sale de un ensayo en un recinto, descrito en la revista BioScience.
Para ponerle un collar GPS a un animal silvestre, los investigadores suelen capturarlo y sujetarlo primero. Richard Bischof, de la Universidad Noruega de Ciencias de la Vida, está probando cómo saltarse ese paso. El propio animal activa el dispositivo al interactuar con el cebo.
Una abertura para el ciervo y otro sistema para el zorro
En la prueba con el ciervo, el alimento está dentro de una estructura, al alcance del hocico. Cuando intenta cogerlo, acciona el mecanismo que le pone el collar. Para el zorro rojo, Bischof probó otro dispositivo instalado en el suelo. Los collares se ajustan y están diseñados para soltarse si se enganchan.
Qué sabemos después de las pruebas
Los vídeos muestran que los dispositivos consiguieron colocar collares en ciervos y zorros en condiciones controladas. Queda por saber con qué frecuencia funciona el sistema y cómo reaccionan los animales en comparación con la captura tradicional. El estudio presenta una prueba de viabilidad. Los porcentajes de éxito y las medidas de funcionamiento quedan para futuras investigaciones.
La idea parte de una pregunta que también podemos hacernos cuando miramos a un animal desde lejos. ¿Cuánto tenemos que molestarlo para conocerlo mejor? En el Génesis, el jardín se confía al ser humano para que lo cultive y lo cuide. Para quien estudia a un ciervo, cuidarlo puede ser preguntarse si la próxima vez podrá dejar que se marche por sus propios medios.


