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EL HÁBITO NO HACE A LA SANTA

Despréndete de lo que sobra: vacía el armario y dona ropa donde haga falta

El cambio de temporada permite hacer espacio en el armario y el corazón. Cómo elegir qué conservar, donar o reciclar para que tu gesto sea útil.

Prendas colgadas y maniquíes de costura.

A principios del siglo XIII, en Asís, un joven rico se quitó la ropa ante su padre y el obispo y la devolvió. Era Francisco. No pedimos tanto. Pero ordenar con el cambio de estación invita a preguntarse cuánto necesitamos de verdad.

Las tres cajas

Prepara cajas o bolsas: GUARDO, DONO y RECICLO. Vacía un estante cada vez y pregunta.

• ¿Lo usé este último año? Si no, quizá tampoco el próximo.

• ¿Me queda bien ahora? No «cuando adelgace» ni «cuando tenía treinta»: ahora.

• ¿Me hace sentir bien? Si incomoda, déjalo ir.

• ¿Está en buen estado? Limpio e íntegro va a DONO; roto, manchado o deteriorado, a RECICLO.

Un truco: gira las perchas. Cuando uses una prenda, devuelve la percha en el sentido normal. A los seis meses, las que siguen giradas muestran lo que no has usado.

Dónde donar ropa

• Caritas de tu parroquia. Muchos centros recogen prendas limpias para familias necesitadas. Pregunta antes qué hace falta: quizá ropa infantil, de hombre o de invierno.

• Contenedores Humana. Busca logo, contactos del gestor e indicaciones. La ropa puede destinarse al reúso y reventa para apoyar proyectos; es distinto de entregarla directamente a una familia.

• Contenedores RIUSE y Caritas Ambrosiana. El color no basta: lee el gestor. La recuperación y venta genera ingresos para proyectos sociales. Para una donación directa, contacta al centro parroquial.

• Tiendas solidarias. Fondazione Arché recoge ropa para su Charity Shop Vintage Solidale, via Ressi 23, Milán; los ingresos apoyan sus proyectos. Consulta la página oficial y llama para confirmar qué aceptan y cuándo. En otras ciudades, pregunta a Caritas local por un punto actualizado.

Antes de usar cualquier contenedor, comprueba que pertenezca a una organización identificable con nombre y contactos visibles.

Las reglas de un buen regalo

• Limpio y doblado. Regala lo que darías a una amiga. Una prenda sucia o rota es más trabajo para voluntarios.

• Zapatos emparejados, unidos con una goma.

• Evita ropa interior usada: casi ningún centro la acepta.

• Para ropa deteriorada, consulta el servicio municipal de residuos. No todos los contenedores admiten textiles inutilizables. Para suciedad, moho o contaminación, sigue las reglas locales específicas.

Volver a vestirse

Un armario menos lleno facilita ver y combinar lo que usas. Para las prendas que dejas ir, elige el destino: una entrega directa acordada, una tienda solidaria o una recogida para reutilización y recuperación. Depende del servicio, no del color del contenedor.

FUENTES Y LECTURAS

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