MIU MIU METE LA NAVIDAD EN EL ARMARIO. ¡CON UN PELUCHE!
Gigi Hadid, Momo, seda bordada y pequeños invitados a los que abrazar: la campaña Holiday 2026 mezcla elegancia, juego y ganas de estar juntos.

La casa está lista. Las ramas de abeto, los salones elegantes, esa luz de invierno que vuelve todo algo más cinematográfico. Las invitadas también: vestidos preciosos, bolsos, zapatos cuidados. Después miras mejor y entre unos brazos aparece un peluche. Un conejo, un oso, un ganso. A estas alturas, la cena de Navidad promete bastante.
Así ha construido Miu Miu su campaña Holiday 2026: una fiesta compuesta y algo extravagante en la que apetece observar cada detalle. Las fotografías son de Tina Barney; la película está dirigida por Emilie Blichfeldt. Entre sus protagonistas están Gigi Hadid, Momo, Louisa Jacobson, XiaoWen Ju, Crystal Fish, Georgia Martin y Nyla Singleton.
Una fiesta en la que pasa algo
El escenario parece una gran casa habitada por recuerdos, con maderas brillantes, adornos y habitaciones donde imaginas conversaciones en voz baja. Los peluches, creados para la ocasión, entran como invitados a los que alguien ha reservado un sitio especial. Interrumpen la compostura y consiguen que vuelvas a mirar.
La ropa también juega con encuentros inesperados. El punto Upcycled by Miu Miu aparece junto a la seda bordada; los trajes de inspiración masculina conversan con prendas deportivas y superficies luminosas. En los pies regresan mocasines y bailarinas. Hay espacio para la elegancia sin dar la impresión de que alguien entregó un reglamento a la entrada.
Pensando en nuestras propias fiestas, es una buena noticia. El mensaje «¿cómo nos vestimos?» puede despertar más dudas de las previstas. ¿Demasiado elegante? ¿Demasiado sencillo? Se cena sentado, se pasa al sofá, quizá se ayuda en la cocina. El conjunto tiene que acompañarnos toda la noche, no solo hacer una buena entrada.
Primera invitación: el traje gris puede ir de fiesta
Un traje gris suele asociarse a las citas serias. Para llevarlo a cenar, podemos aligerar lo que ponemos debajo: un punto fino con un pequeño reflejo, una blusa fluida, un top sencillo con pendientes luminosos. El color sigue siendo sobrio; cerca del rostro llega una luz distinta.
Si te encantan las bailarinas, este es un buen momento para probarlas. El pantalón debería dejarlas respirar, sin amontonarse sobre el pie. Con una chaqueta amplia, remanga un poco para enseñar la muñeca: a veces ese trocito de piel cambia el peso de todo el conjunto. Un bolso pequeño remata sin pedir más efectos especiales.
¿Solo tienes la chaqueta? Combínala con una falda suave. ¿Solo el pantalón? Un cárdigan de color puede alejarlo de la oficina. Ese es uno de los placeres de mirar una campaña: encontrar una combinación que todavía no habíamos probado con prendas que ya tenemos.
Segunda invitación: el jersey se encuentra con la seda
El punto y los tejidos brillantes se buscan con gusto. El jersey absorbe la luz, la falda la devuelve; uno resulta envolvente, la otra se mueve de una manera distinta a cada paso. Para una fiesta en casa, un cárdigan suave y una falda satinada pueden ser una alternativa agradable al vestido que pasamos la noche recolocando.
Con un jersey amplio, intenta dejar visible el comienzo de la falda: meter apenas el borde delantero puede bastar. Si prefieres no marcar la cintura, mira las proporciones generales y escoge un largo que te guste. No hay que ajustarlo todo para que la combinación tenga intención.
Para los colores puedes acercarte a los que ya adoras: crema y chocolate, azul y gris perla, rosa y burdeos. Si quieres una nota festiva, hazla aparecer en un lugar concreto. Un pasador, un bolso, un zapato. Así sientes que forma parte de ti, en vez de verte disfrazada de ocasión especial.
Tercera invitación: deja entrar un detalle divertido
Los peluches funcionan porque llegan donde no los esperas. En nuestro armario ese espíritu puede vivir en un broche, un pasador de color o un bolsito de forma peculiar. No hace falta reconstruir el escenario de la marca para permitirse un detalle juguetón.
El equilibrio depende del resto. Sobre una camisa limpia, un broche se ve enseguida. Junto a muchos bordados y joyas podría desaparecer. Un accesorio divertido necesita un espacio donde hacerse notar sin competir con cada centímetro del conjunto. Y si te encanta exagerar, naturalmente, la fiesta también es tuya.
Lo mejor llega cuando te sientas
Antes de decidir qué ponerte, pruébalo también sentada. Un gesto muy sencillo que evita muchas dudas posteriores: el pantalón sube, la falda se tensa, la chaqueta cambia de forma. Para una noche larga, la ropa adecuada es aquella de la que puedes olvidarte un poco.
Después disfrutas de lo demás: las voces en la cocina, una canción que alguien pone demasiado alta, las fotos en las que os reís y nadie posa perfectamente. En Miu Miu hay habitaciones magníficas y vestidos de ensueño. Pero el detalle que apetece recordar es ese pequeño invitado de peluche, recibido entre los brazos con absoluta seriedad. A ciertas fiestas les sienta muy bien un poco de ternura.
Fuente: Miu Miu ↗


