EN LA PANTALLA APARECE TU BANCO. ¿QUIÉN LLAMA EN REALIDAD?
El número parece correcto, la voz sabe tu nombre y te mete prisa. La comprobación decisiva empieza después de colgar.

Hay un problema en tu cuenta y debes actuar inmediatamente. En la pantalla aparece un número conocido y la petición parece creíble. Pero el remitente mostrado puede falsificarse: esta técnica se llama spoofing y afecta a llamadas, SMS y correos electrónicos.
El número no demuestra la identidad
El Banco de Italia explica que los delincuentes pueden camuflar el origen del contacto y hacerse pasar por tu banco. Que sepan tu nombre o algún dato personal tampoco demuestra que sean auténticos. La familiaridad aparente resulta más peligrosa cuando se combina con la urgencia.
Tres peticiones para detenerse
• Comunicar contraseñas, PIN o códigos de acceso y autorización.
• Transferir dinero por una supuesta operación de seguridad solicitada por teléfono.
• Abrir un enlace o instalar un programa porque quien llama afirma que es urgente.
Interrumpe la llamada. Contacta con el banco usando un número comprobado en su web oficial o en tus documentos. No utilices el enlace ni el número proporcionado por la persona sospechosa.
Los filtros ayudan, pero no autentican a todos
El 12 de octubre AGCOM informó de unos 191 millones de llamadas internacionales con números italianos falsificados o no conformes bloqueadas durante los primeros ocho meses de 2026. Es un dato sobre los filtros, no una garantía de que todas las llamadas que llegan sean seguras.
Si ya compartiste datos o detectas un cargo
Contacta inmediatamente con el banco por los canales oficiales y solicita las medidas adecuadas para proteger la cuenta y los medios de pago. Conserva mensajes, números, horarios y datos de las operaciones para comunicar y denunciar lo sucedido.
Sigue el procedimiento de tu banco para reclamar operaciones que consideres no autorizadas. El eventual reembolso depende del caso y no es automático. La guía del Banco de Italia enlazada explica los posibles pasos posteriores.
Una frase preparada
Yo contactaré con mi banco. No hace falta discutir con quien llama: cuelga y verifica. Comparte esa forma de actuar con alguien a quien quieres.


