¡MARCELLO, EL BURRITO QUE CONQUISTÓ A TODO UN PUEBLO!
Viene de las montañas de Valsesia, le encantan las zanahorias y alguien se ha quejado de sus rebuznos. Pero en Gargallo, en la provincia de Novara, el pueblo se ha movilizado para que se quede.

Se llama Marcello, está a punto de cumplir cuatro años y viene de Scopello, en Valsesia. Cuando ya no pudo quedarse en su antigua cuadra, Mattia, Chiara y el tío Orlando decidieron adoptarlo y llevarlo a Gargallo, cerca de Borgomanero. Allí encontró un gran prado junto al bosque, al lado de la pequeña iglesia de San Michele. Y, sobre todo, un pueblo entero dispuesto a quererlo.
Mascota y guardián
Su prado linda con una empresa de la zona, y Marcello se convirtió enseguida en su mascota y, en broma, también en su «guardián». Niños, familias y curiosos se detienen a menudo para acariciarlo o llevarle algo para mordisquear.
Todos conocen ya sus gustos: le encantan las zanahorias y el hinojo, mientras que las manzanas se le dan con moderación. Entre una travesura y otra, el burrito de Valsesia se ha convertido en uno más de la familia.
¿El problema? ¡Los rebuznos!
Sin embargo, alguien se quejó de sus rebuznos y en el pueblo se habló de la posibilidad de trasladarlo. De momento no hay ninguna medida oficial, pero eso bastó para despertar la solidaridad.
En las redes sociales llegaron muchísimos mensajes de cariño, también de quienes viven a pocos pasos de su prado y dicen que Marcello les hace compañía. Para muchos, sus rebuznos forman parte de la vida del campo, igual que el canto de un gallo.
Una petición solo para él
Incluso nació una petición en internet, «¡Marcello debe quedarse en Gargallo!», que en pocos días reunió cientos de firmas. Entre los mensajes más compartidos hay uno escrito como si hablara él: un pequeño burrito que solo pide quedarse en su nuevo hogar.
Para el domingo 11 de octubre de 2026, desde las 14:00, está previsto un encuentro de simpatizantes en su prado, junto a San Michele. Una tarde para estar juntos, firmar, conversar e incluso escuchar una canción escrita especialmente para él.
De Valsesia a la zona de Novara, Marcello ha conquistado dos comunidades. Y ha convertido un simple rebuzno en una historia capaz de reunir a todo un pueblo.


