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BONUCCI: ANTES QUE CAMPEÓN, PAPÁ

El recuerdo de la enfermedad de Matteo, que hoy está bien. Y el camino de Martina: 575 kilómetros para ayudar al hospital que había tratado a su hijo.

Leonardo Bonucci en Ginebra el 16 de junio de 2015, fotografía de archivo

Leonardo Bonucci habla de su hijo y, por un momento, el fútbol puede esperar. En Il Fienile, el pódcast presentado por Luca Zaia, vuelve a 2016: a la enfermedad de Matteo, a la operación urgente y a las horas en que él y Martina Maccari esperaban noticias de su pequeño. El relato ha vuelto hoy al centro de la atención, después de la publicación del episodio el 28 de octubre de 2026.

Lo primero que debemos decir es también lo que nos permite respirar: hoy Matteo está bien. Bonucci recuerda unos hechos de hace diez años. Y en la historia de su familia, junto al miedo, hay una continuación concreta: el camino con el que Martina apoyó al hospital que había tratado a su hijo.

Aquel verano, después de la Eurocopa

Era el verano de 2016. Después de la Eurocopa, durante unas vacaciones en Formentera, Matteo empezó a encontrarse mal. En el recuerdo de Bonucci están las primeras señales, las peticiones de ayuda y las pruebas que llevaron al descubrimiento de una masa cerca del cerebelo y a la necesidad de operar.

El detalle que permanece es la espera. «La operación debía durar tres horas; duró más de siete», recuerda. Una frase breve que transmite lo difícil que fue para dos padres permanecer allí sin poder hacer mucho más que confiar en quienes cuidaban de su hijo.

Acostumbrados a ver a Bonucci en el campo, podemos olvidar lo diferente que es esta situación. Durante un partido, cada acción pide una respuesta; ante un quirófano hay tiempos que nadie puede acortar. Su relato permite acercarse a ese momento sin necesidad de añadir detalles ni imaginar escenas que desconocemos.

Dentro de una conversación más amplia

El episodio de Il Fienile dura más de una hora y recorre muchas etapas de su vida: los comienzos en Viterbo, el cambio de posición sugerido por el entrenador Carlo Perrone, la Juventus, sus compañeros de defensa, la selección y la noche de Wembley. El capítulo dedicado a Matteo aparece como una experiencia que cambió las prioridades de la familia.

Escucharlo en su contexto ayuda a conocer a una persona completa. Hay ambiciones profesionales, decisiones, errores y recuerdos felices; también una fragilidad que puede encontrar palabras años después. Ese es el valor del testimonio: mostrar una parte de la vida que una trayectoria profesional, por sí sola, no cuenta.

Para Matteo, hoy, hay otros intereses y un presente que vivir: en el relato recuperado estos días aparece también su pasión por el tenis. Conviene conservar este punto firme al recorrer la historia familiar, sin convertir el recuerdo del padre en el anuncio de una emergencia actual.

Martina se pone en camino

En mayo de 2022, Martina Maccari salió del Lido di Volano, en la costa del Adriático, y siguió la ruta del Po río arriba hasta Turín: 575 kilómetros a pie en 26 días. Su destino era el hospital infantil Regina Margherita. La iniciativa se llamaba Sulla stessa strada y nació dentro de su proyecto Nèttare.

El vínculo con ese lugar tenía una razón concreta: allí habían tratado a Matteo. Martina decidió implicar a otras personas en una recaudación para la neurocirugía pediátrica, a través de Neuroland Onlus. El camino se convirtió en una forma de dar las gracias y, al mismo tiempo, contribuir a la atención de otros niños.

A su llegada, el 26 de mayo de 2022, la recaudación había superado los 170.000 euros. La participación continuó durante los meses siguientes. El 16 de noviembre de ese año se entregó simbólicamente al hospital un cheque de 260.000 euros, destinado a la compra de un exoscopio para los quirófanos de Neurocirugía.

Qué significa, en concreto, ese agradecimiento

Un exoscopio es un equipo de visualización utilizado en cirugía. En esta iniciativa, el apoyo tenía un destino acordado con el servicio: contribuir a su dotación tecnológica. En la entrega de la donación estuvieron presentes responsables del hospital y de neurocirugía pediátrica, junto a Neuroland.

Es importante reconocer el trabajo de cada uno. Martina ideó y realizó el camino; muchas personas participaron en la recaudación; médicos, profesionales de enfermería y personal sanitario habían acompañado el proceso de atención. La posibilidad de ayudar a otros niños nació de esa red de personas y conocimientos.

El viaje se contó después en un documental de cuatro episodios, Sulla stessa strada, presentado por Rai en 2023. Otra forma de conocer la iniciativa, los lugares recorridos y las razones que la pusieron en marcha.

La cercanía que podemos ofrecer

Esta historia nos concierne incluso sin un nombre famoso. Cuando alguien afronta la enfermedad de un hijo, podemos estar presentes con una llamada respetuosa, ayuda práctica o un poco de tiempo. Quienes rezan pueden recordar a esa familia en su oración, dejando espacio a sus necesidades y a su manera de vivir la dificultad.

Del relato de Bonucci quedan las horas de espera. Del de Martina, los pasos hacia el hospital. Entre esos dos momentos hay un niño atendido y una familia que eligió apoyar a otras familias. Ahí queremos detener la mirada: en un agradecimiento convertido en algo útil para alguien más.

Una familia puede transformar lo vivido en ayuda para otras personas. Sigue con MATILDE, TU NOMBRE SIGUE PROTEGIENDO OTROS SUEÑOS y Cioccolatini AIRC: ¡el 7 de noviembre el bien tiene un corazón dulce!.

FUENTES Y LECTURAS

Créditos fotográficos

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