Maquillarse a los 60, 70 y 80: menos es más (pero el pintalabios se queda)
Con los años cambia la piel y cómo la maquillamos. Para destacar tu luz, sin esconder tu edad. Aquí van ideas prácticas, paso a paso.

No hay edad para dejar de maquillarse si te gusta. Quizá prefieras otro enfoque. La piel madura puede ser más fina, seca o tener manchas; cambian los párpados y el volumen o color de los labios. El maquillaje puede trabajar con esos cambios.
Antes del maquillaje: preparar
• Hidrata siempre. Una crema nutritiva unos minutos antes ayuda: sobre piel seca, la base puede cuartearse o acumularse en líneas.
• Protección solar también en invierno. Para el rostro expuesto, elige amplio espectro SPF 30 o superior y sigue las instrucciones de reaplicación.
• Bálsamo labial mientras haces el resto, para que deslice mejor el pintalabios.
La base: ligera como un velo
• Base fluida y luminosa, en lugar de pesada y mate. Dedos o esponja húmeda, solo donde haga falta: a veces basta el centro del rostro.
• Corrector cremoso a toquecitos sobre ojeras y manchas, sin arrastrar.
• Polvos con moderación, solo donde hagan falta y con pincel suave. En piel seca, mucho polvo destaca pliegues. Mira el resultado con luz natural.
Mejillas: un toque de color
Colorete en crema rosa o melocotón, alto en los pómulos y difuminado hacia las sienes. Esa posición puede dar un efecto visual más elevado.
Ojos: abrir la mirada
• Si las cejas pierden densidad, rellena huecos con trazos pequeños de tu tono natural y péinalas. Define sin un contorno duro.
• Sombras mate o satinadas beige, topo o marrón. Purpurina y brillo pueden destacar pliegues.
• Línea fina junto a las pestañas, algo difuminada. Marrón y gris resultan más suaves que negro.
• Máscara sobre todo arriba. Abajo, poca o nada si mancha o pesa.
Labios: el gran final
El pintalabios ilumina el rostro aunque el resto sea mínimo.
• Empieza con lápiz para definir y ayudar a que el color no migre hacia pequeñas líneas.
• Fórmulas cremosas o satinadas que resulten cómodas.
• Rosa antiguo, coral, frambuesa, rojo. ¿Siempre amaste el rojo? No tienes que dejarlo.
Tres errores que evitar
• Base demasiado oscura «para parecer bronceada»: se nota en el cuello.
• Cejas demasiado oscuras o finas.
• Productos antiguos. Tu neceser también merece renovarse.


