¿Calzado listo y amigas también? El senderismo femenino vuelve a ponerse en marcha
Dos colores de otoño, un zapato de sendero y el deseo de salir juntos. La nueva colaboración Merrell x Sweaty Betty nos lleva a hablar de hiking al femenino: qué propone la cápsula y por dónde empezar si el bosque te llama.

Ya conoces ese mensaje en el grupo: «¿Hacemos algo el domingo?». La respuesta podría ser un sendero, con tiempo para parar y buena compañía. Mientras tanto, Merrell y Sweaty Betty llevan los colores de otoño a la Moab Speed 2 GTX. Conozcamos la zapatilla antes de elegir adónde ir.
La cápsula es el punto de partida de la noticia. Lo que nos interesa, además del zapato, es la invitación a imaginar un día fuera: qué camino elegir, con quién partir, qué llevar y cómo encontrar un ritmo que deje lugar a todas. Porque entre la hermosa foto en el bosque y el camino realmente hay algunas decisiones que marcan la diferencia.
La novedad: un zapato, dos colores de otoño
La colaboración reúne a la marca estadounidense Merrell y la británica Sweaty Betty. La Moab Speed 2 GTX llega en Bracken Green y Utility Brown. La ficha del fabricante incluye membrana Gore-Tex, suela Vibram TC5+, amortiguación FloatPro y estructura FlexPlate.
La zapatilla cuesta 170 euros. Antes del color, piensa en tus rutas y prueba el ajuste con los calcetines que usarás: talón, dedos y espacio. El paisaje puede esperar unos minutos; tus pies lo agradecerán.
Una ficha técnica es útil para entender cómo se presenta un producto. La elección del calzado también requiere atención al recorrido previsto y al ajuste personal. En el camerino, tómate tu tiempo: prueba, da unos pasos y pide aclaraciones. El color que te conquista puede ser el comienzo de la curiosidad; tus pies te llevarán al camino.
¿La parte más interesante? La salida juntos
Caminar juntas apetece con o sin una colección nueva. Puedes proponer un sendero cercano, una ruta conocida o una salida guiada. En el chat toca concretar: ¿cuánto caminaremos, qué necesitamos y qué ritmo permitirá disfrutar a todas?
Como lectoras podemos recoger una idea muy práctica: cuando invitas a alguien a caminar, cuenta bien el día. ¿Cuánto durará? ¿Habrá desnivel? ¿Qué tipo de terreno se encontrarán? ¿Cómo van a volver al punto de partida? Decir sólo es fácil es dejar demasiadas cosas a la imaginación. Lo que para una amiga es habitual, para otra puede ser una primera experiencia.
Incluso antes de viajar se puede construir un pequeño clima de confianza. Es mejor saber si alguien prefiere parar a menudo, si está incómodo en ciertos pasos o si necesita volver dentro de una hora. Es información con la que elegir juntos una propuesta realista.
Las mujeres y el mundo: lo que dicen los datos
La edición 2026 del Outdoor Participation Trends Report de OIA señala en los Estados Unidos una participación femenina en las actividades al aire libre del 53,4%. El informe también indica un problema de frecuencia: la plataforma se amplía, pero el participante medio realiza cinco salidas anuales menos que el 2019. Se trata de datos estadounidenses sobre el total de los gastos, no de medidas del solo hiking o de la situación italiana.
Para los que organizan su tiempo libre, el punto de partida es interesante: un día hermoso puede seguir siendo un episodio aislado, o convertirse en una cita que desea repetir. Vale la pena preguntarse qué la haría sostenible en su agenda. La proximidad, el gasto, el transporte y la compañía son tan importantes como el panorama.
La primera excursión comienza antes del sendero
Las indicaciones del CAI de Lendinara invitan a elegir el itinerario según sus capacidades físicas y técnicas, informarse sobre la zona y considerar el paso de las personas más lentas. Entre las atenciones que hay que preparar hay tiempo, equipo adecuado, herramientas para orientarse, necesario para los imprevistos y comunicación de la ruta a alguien que se queda en casa.
Para un grupo a las primeras experiencias puede ser útil confiar en un acompañamiento cualificado, explicando de antemano lo que se busca. Leer un cartel con calma y hacer una pregunta adicional ayuda a distinguir una propuesta adecuada de una que requiere diferentes habilidades. Una inscripción tiene más sentido cuando sabes a qué día estás diciendo que sí.
En el grupo debe haber lugar también para tu paso
Hay una bondad muy concreta en dar la vuelta y comprobar que todas siguen juntas. Al anunciar un descanso sin hacer sentir a nadie demasiado. Al decidir una meta que pertenece al grupo, en vez de perseguir el camino que una sola persona tenía en mente.
Si quieres intentarlo, el mensaje a tus amigas puede partir de aquí: ¿Elegimos algo que sea bueno para todas? El zapato nuevo tendrá su momento. Primero viene ese acuerdo simple, que convierte una idea en un día para compartir.


