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¡A CORAZÓN ABIERTO!

BOCELLI, UN TERREMOTO Y UNA CARTA: ¡ASÍ VOLVIÓ LA MÚSICA A CAMERINO!

De Sarnano a Camerino, después del terremoto de 2016: tres edificios cuentan el trabajo de la fundación junto a comunidades de las Marcas.

Andrea Bocelli cantando en un concierto

La petición de ayuda llegó desde lejos del escenario: las monjas de clausura de Camerino escribieron por una ciudad que el terremoto también había dejado sin espacios musicales. Una persona amiga de la familia Bocelli hizo llegar la carta a Laura Biancalani, presidenta de la fundación. Siguieron reuniones con las instituciones locales. El 1 de octubre de 2020 abrió la Academia de Música Franco Corelli, donada por Andrea Bocelli Foundation. Entre la carta y la apertura hubo un proyecto, una obra y las personas que la llevaron a término.

Antes de la academia, una escuela

Antes de las autoridades, el saludo a un trabajador

El relato de la inauguración incluye a Michele Arcangelo Tarantino, que estaba organizando carretillas y materiales. Había trabajado en el césped hasta el último momento, con jornadas prolongadas para cumplir el plazo. Veronica Berti y Andrea Bocelli se detuvieron a saludarlo antes de las entrevistas y del encuentro con las autoridades. El detalle cambia la perspectiva: además de un edificio y una voz famosa, hubo personas trabajando a pie de obra. La fundación sitúa la apertura después de 148 días de construcción. El nombre de Franco Corelli recuerda también al maestro y amigo de Bocelli, uniendo la sede a su historia musical.

La fundación nació en julio de 2011. Trabaja en educación y en iniciativas contra la pobreza y la exclusión social. Después del terremoto, una etapa tuvo lugar en Sarnano, donde la antigua escuela Giacomo Leopardi había quedado inutilizable. ABF colaboró con Only The Brave Foundation en la nueva sede, inaugurada el 2 de mayo de 2018 tras 150 días de construcción. El Ayuntamiento aportó el lugar: el proyecto reunió colaboradores con tareas distintas.

Una visita durante la construcción

Una actualización de marzo de 2018 cuenta una visita a las obras de Sarnano: madera, vidrio, patio interior y espacios para música, lectura y deporte. También recuerda la retirada de nieve para seguir trabajando. Son detalles menos solemnes, pero muestran qué implica reconstruir: materiales, plazos y obstáculos concretos. Las clases necesitan un edificio pensado para el uso diario, con exigencias que continúan después de la inauguración.

Muccia: un piano en el comedor

La siguiente etapa es la escuela infantil y primaria Enrico De Amicis de Muccia, inaugurada el 26 de junio de 2019, según confirma la memoria anual. El comedor también funciona como espacio común con un piano; hay zonas para arte y trabajo en grupo. La construcción incorpora energía fotovoltaica y recuperación de calor. El piano llama la atención, pero la historia completa incluye energía, comidas y actividades cotidianas.

Camerino y la carta que llegó al cantante

Cuando llega la petición de Camerino, la fundación ya está reconstruyendo la escuela de Muccia. Los encuentros con el alcalde, el rector de la universidad y el obispo convierten la necesidad de la ciudad en un proyecto concreto. La escuela de música había perdido su sede en el terremoto: para volver a empezar hacen falta espacios para clases, ensayos y encuentros. La academia lleva el nombre de Franco Corelli, el gran tenor que había sido maestro y amigo de Bocelli.

El edificio está abierto. La historia continúa

La información municipal describe unos 700 metros cuadrados en dos plantas, diez aulas temáticas y un auditorio con 140 plazas. También recoge colaboraciones para clases magistrales con instituciones musicales italianas y el Royal College of Music de Londres. La capacidad no indica cuántos alumnos hay actualmente. Los cursos y actos deben consultarse en la programación de la academia, no deducirse del tamaño del edificio.

En Sarnano, en marzo de 2018, los estudiantes seguían en aulas provisionales y podían ver las obras de su escuela desde las ventanas. La fundación cuenta una visita de más de cien jóvenes al edificio en construcción. Recuerda también cuarenta centímetros de nieve retirados del tejado para continuar. Antes de convertirse en una fecha de inauguración, la vuelta a clase pasó por obstáculos cotidianos: frío, obras y grupos desplazados de sus aulas.

Una carta de las monjas, un trabajador al que saludar, estudiantes mirando las obras: escenas de una misma reconstrucción. El nombre de Bocelli las hace visibles, pero la historia no le pertenece solo a él. Para consultar cursos y actos, la página municipal de la academia está en las fuentes. La música vuelve también cuando vuelve un lugar para estudiarla.

RicostruiAmo Insieme: la scuola di Sarnano
Fuente: Andrea Bocelli Foundation ↗

FUENTES Y LECTURAS

Créditos fotográficos

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